martes, 4 de agosto de 2009

Uno de esos breves e intermitentes momentos en los que morir no me hubiese importado

Lo siguiente es una suerte de flashback que recordé hoy mientras regresaba a casa (sigues apareciendo en este blog, por cierto):

Eran alrededor de las 2:00 am del viernes 31 de Julio. La había pasado súper bien en la celebración de mi cumpleaños; parte de la gente que más me importa en el mundo estaba allí conmigo y entre ellos, por supuesto, estabas tú. Luego de que casi todos se fueran, incluyéndote, yo decidí tomar un taxi y volver a mi casa. En realidad, te fuiste antes de lo que yo hubiese querido (soy egoísta, quería tenerte durante un rato muy muy largo) pero debías irte, eso lo entiendo. Antes de que partieras, te dije que me enviaras un mensaje al llegar a tu casa: soy paranoico y no quiero que nada te suceda. Pasaron casi dos horas desde que te fuiste y yo, en el taxi, rumbo a mi casa, sentí caer sobre mi, como una catarata implacable, toda la inseguridad que me da al estar contigo. Quizás no te importa escribirme, pensé. Tampoco quería fastidiarte con mensajes tontos preguntándote si todo andaba bien. Lo cierto es que en la autopista y en cuestión de minutos, imaginé todas las formas posibles en las que podía morir en ese momento. Y de verdad, morir no me importaba.

Es ese vacío que dejas con tu ausencia lo que hace que le pierda el gusto a la vida. Utter meaninglessness. Utter emptiness. Eso, esas frases lo explican todo. Al lado del conductor silente, con el velocímetro casi a 100 Km/h (velocidad que en otro momento me hubiese horrorizado), pensé en cómo el carro podría volcarse, lanzando mi cabeza contra el parabrisas para un final rápido e indoloro. También pensé en una bala perdida (y afortunada) que atravesara mi cuello, provocando que mi sangre brotara a chorros mientras pierdo la consciencia y te dedico mis últimos pensamientos. O quizás el conductor podría asesinarme, pero esa idea resultaba muy trivial y no era una digna representación de lo que debía ser mi muerte.

No te asustes, esos pensamientos suelen llegarme de vez en cuando. Siempre he sido una persona bastante consciente de que la muerte puede llegar sigilosa e inadvertida, lo cual no me importa en momentos como ese. Luego de revolotear como polilla nocturna sobre esas macabras ideas, sentí como mi celular vibraba en un bolsillo de mi pantalón. Debo confesar que en ese punto, ya había perdido toda esperanza de saber de ti por lo menos hasta que el sol saliera y se alzara bien alto en el cielo. Pero, en efecto, eras tú. Me escribiste (lo recuerdo perfectamente): "Llegué hace rato a mi casa, estoy exhausto. Te aviso mañana". De un solo soplo, espantaste la muerte de mi mente. Ya todo era distinto. SÍ me importaba vivir porque SÍ sentía que tenía una oportunidad contigo.

Luego, llegué a mi casa y una vez más te metí en mi cama. En mi mente eras más que una ilusión, pero menos que una realidad. No sé cómo definirlo. Creo que eso mismo sentía Don Quijote por Dulcinea del Toboso. Sólo que el héroe de La Mancha sí era correspondido. En mi cama, nuevamente coquetée con la muerte. La paz profunda del sueño eterno. ¡Qué delicia! Debo decir que la incertidumbre, no saber si tengo o no tengo, entre otras cosas es el sentimiento que más detesto y que me hace sentir... no, que me hace DARME CUENTA de que la vida es efímera. Aquí estamos, mañana no estaremos. Nunca tendremos nada realmente. Poco le importa al tiempo y al espacio lo que yo haga o deje de hacer; las cosas seguirán su curso de cualquier modo.

En esos momentos vacíos e inciertos, de verdad, no me importaría ser cosecha de la Parca.

4 comentarios:

  1. How passionate my dear colleage :) It is notorious the power of all the feelings you want to convey and expression is the key, but you already know that. I wish I could get rid of the things -as in fears- that stop me from expressing things as clear as you do. That's why sometimes my writtings seem to be a little uncoherent. Congrats!

    ResponderEliminar
  2. Thanks colleague! See, this is the kind of things that almost nobody knows about me. But I've found that writing is a sort of pressure valve that lightens the burden of being so hermetic. It's not easy to write down all my thoughts in a way they could seem coherent. But it's actually a good practice of catharsis. :)

    ResponderEliminar
  3. ... Cuánto nos hemos dejado engañar por nuestros deseos, tanto, hasta el punto de ser capaces de ignorar por completo la 'realidad' que se tiende ante nuestros ojos. Esa 'realidad' que puede herirnos pero no nos mata. Si dices que poco le importa al tiempo y al espacio lo que hagas o dejes de hacer... Entonces, pregúntate Sísifo, ¿cómo es que sigues moviéndote y ensamblando sombras? ... Yo estoy segura de que no puede ser casualidad tu paso por esta dimensión, todo tiene un por qué... La idea es decidirse a buscarlo para encontrarlo, no te ciegues en el camino, y mucho menos te acobardes por aquellos seres que no han apreciado tu Luz.

    ResponderEliminar
  4. Gracias, Ale!
    Estoy en eso, buscando el por qué de mi existencia. Creo que, en el fondo, cada ser humano pasa toda su vida intentando conocer la razón por la cual sigue vivo.
    Yo río, lloro, siento y padezco y agradezco tanto lo bueno, como lo malo porque me hace sentir vivo. Ese precisamente es el leit motif de este blog:
    "La lutte elle-même vers les sommets suffit à remplir le coeur d'un homme. Il faut alors imaginer Sisyphe heureux"

    ResponderEliminar